Empresas maestras

Cada vez más compañías crean sus propias universidades corporativas para potenciar la formación mientras implantan su estrategia de negocio.

20131005-100131.jpgCon independencia del interés individual de cada trabajador por seguir formándose en su tiempo libre, desde hace años, muchas compañías ofrecen a sus empleados la posibilidad de participar en cursos puntuales. Sin embargo, las hay que han ido un paso más allá en su vocación de maestras. Algunas de las grandes han visto en el conocimiento un filón para mejorar internamente y han creado sus propias universidades corporativas. La suma de las dos palabras excusa una definición pero, al mismo tiempo, plantea muchos interrogantes.
Si les parece, empezamos por el porqué. ¿Qué motiva a algunas empresas a poner en marcha centros formativos con sello propio? “En el pasado, muchas compañías buscaban el desarrollo de sus trabajadores como primer objetivo en la formación, y de manera secundaria el impacto en el negocio. Hoy es prioritario conseguir ambos elementos”, avanza Luis Vives, director de International Custom Programs de Esade, escuela de negocios que celebra anualmente el foro de Universidades Corporativas. “Es una forma de integrar todos los recursos y la oferta de aprendizaje en un solo proyecto pero, por encima de todo, se trata de una herramienta para implantar la estrategia de negocio de la empresa”, insiste Antonio Rubio, autor del libro Universidades Corporativas. Sin duda, éste es el hilo conductor: hacer empresa, transmitir el ADN, la cultura y los valores de la firma, además de fomentar el sentimiento de pertenencia. Tratan de crear una suerte de cantera a lo empresarial, eso sí, sin olvidar que la formación en las aulas tiene que tener un efecto positivo en la cuenta de resultados.

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